La producción de ferromolibdeno normalmente implica los siguientes pasos:
La etapa inicial del proceso es la preparación de materias primas.
Concentrado de molibdenita: El proceso comienza con la obtención del mineral de molibdenita (MoS₂), el cual se concentra para producir una forma más pura de molibdeno.
El siguiente paso es asar. Luego, el concentrado se tuesta al aire a altas temperaturas (aproximadamente 600-700 grados) para convertir la molibdenita en trióxido de molibdeno (MoO₃). Cabe señalar que durante este paso se libera dióxido de azufre (SO₂).
El siguiente paso es la reducción.
La producción de ferromolibdeno se produce de la siguiente manera: el trióxido de molibdeno resultante se reduce a ferromolibdeno utilizando un agente reductor, como ferrosilicio (Fe-Si) o aluminio, en un horno de arco eléctrico o equipo similar. El proceso de reducción normalmente requiere temperaturas entre 1200 y 1600 grados Celsius.
El siguiente paso es el enfriamiento y la purificación.
Una vez que se completa el proceso de reducción, el ferromolibdeno resultante se enfría y se retira del horno.
El procesamiento posterior puede incluir trituración, molienda y refinación para lograr la composición química y la forma deseadas.
Aleación:
El ferromolibdeno se combina a menudo con acero en diversas proporciones para aumentar la dureza, resistencia y estabilidad a altas temperaturas del producto metálico final, especialmente en la producción de acero y superaleaciones.
Control de calidad:
Los productos finales generalmente se analizan en busca de molibdeno e impurezas para garantizar que cumplan con las especificaciones requeridas para la aplicación prevista.
Este proceso permite a los fabricantes producir ferromolibdeno, que es un ingrediente vital para diversos tipos de acero y metalurgia.



